jueves, 30 de julio de 2009

Desnudo de Mujer, en habitación con firuletes.

miércoles, 29 de julio de 2009

Mientrastantolagarúaseacentúaconsuspúasenmi...corazón.
Monólogo Cat...kiano

sábado, 25 de abril de 2009

"La trágica vida de Inocencia Cadalso"(una mujer con olor a bencina)

Una mañana, muy temprano, sonó el timbre en el oscuro departamento de Parque de los Patricios.

Y esa vez,quiso el destino que Porota saliera cinco minutos antes de su casa, hasta el mercado de los chinos que quedaba a tan solo unas pocas cuadras de allí .Martita, empeñada en torcer los acontecimiéntos de esa realidad que la atormentaba como un resfrío de verano, había decidido hundir el matrimonio de Pasalaccua, con la misma fiereza de un iceberg agazapado bajo el mar, y para eso,se había levantado casi al alba, como quien se levanta para ir a votar:con la responsabilidad y la esperanza de un futuro mejor.

Al llegar,se apostó en la puerta de calle, y dejó que su dedo descansara por largo rato en el timbre del octavo "D". La mañana de ese sábado, era diáfana y brillante, y los colores que bajaban de las arboledas añosas,contrastában aun más, con la gravedad de su ceño que, reseco como una rajadura, le partía en dos,y de manera dramática, el comienzo de su frente. Mientras tanto, un revoltijo nauseóso, trepaba, serpenteante, desde la boca del estómago hasta la garganta dejandole un sabor amargo.



Entonces,y por un momento,imaginó que el sabor del triunfo y la venganza debía ser así: amargo y frío, como una culebra de metal.




En realidad , nadie le había prometido un campo florido al iniciar la relación con el doctor.No, claro que no,pero tampoco pensó que sus días transcurrirían entre la humillación de la incertidumbre y el desengaño...
Ah...!Ahora sabría el infame de Pasalaccua lo que ella era capaz de hacer!, de algún modo,inconscientemente , la estaban empujando a cometer esa locura. Por que Martita era una mujer decente, de bién. No por nada es que había elegido esa profesión, una profesión donde, de manera casi ritual, el sacrificio y las noches, eran los únicos protagonistas. Y fueron, justamente, en esas noches eternas, donde se había rendído ante esa seducción maliciosa y grotesca, donde no faltarían las insinuaciones lascivas, o el toqueteo firme y decidido de un hombre dispuesto a todo.Y sin embargo... ¡Bien sabe Jesusíto de su resistencia sin cuartel ante esos embates deshonestos...! había retrocedido firmemente, en un principio,rebelándose ante lo que, intuía,sería su destrucción...el punto final de su débil estructúra psíquica a la que debía cuidar, con el mísmo esmero y dedicación que a un sietemesino... Por que Martita, a pesar de todo,era una mujer vulnerable, una vieja muñeca con cara de porcelana y cuerpo relleno de algodón... ,Por eso ,y a pesar de que sus razonamientos le indicaban que debía alejarse del febríl acoso de Pasalaccua,como de la mísma peste, su corazón le susurraba otra cosa, le decía , primero en voz baja,- Que sí, que no sea tonta, que lo dejara entrar, al doctor, que totál, ¿que más podía perder?, si ya estaba perdida...-y lo que en un principio, fué el susurro de un corazón movido por la curiosidad, se fué transformándo lentamente, y con el correr de los días, en la súplica de un corazón hambriento de amor, de sensaciones olvidadas como viejas cartas, en un cofre...y el golpeteo de esas ensoñaciones en su cabeza y en su pecho, la dividían en dos, para separarla luego, impúdicamente, en tres partes, donde la impaciencia de su carne, se imponía, diabólica ,como una campesina bruta, una campesina que desoye lo que la conciencia le dicta, solamente una campesina con las polleras levantadas, ofreciéndose al hombre, con la urgencia de una parturienta...