
domingo, 27 de abril de 2008
sábado, 26 de abril de 2008
miércoles, 23 de abril de 2008
martes, 22 de abril de 2008
"La Tragica vida de Inocencia Cadalso"(Una mujer con olor a bencina)
...Y mientras el dulce recuerdo de La tia Piruca se evaporaba como un perfume barato...Porota seguía mirándonos, como un enorme faro que alumbraba lo poco que quedaba de las dos viejas despatarradas en el piso...La prima habia llegado hasta esta casa para algo..pero..¿QUE?
no atinábamos a preguntarle nada, sobre todo yo, que si bien era la única que estaba de pie,y por esa misma condición, pensante,sentía de manera desproporcionada, correr el miedo por todo lo largo de mi cuerpo, como una gallina dispuesta a defender el cogote, de la retorcida letal...
La prima Porota nos estudiaba con desprecio, lentamente, y con solo verle el rictus de la boca , se adivinaba lo arrepentida que debia sentirse por pertenecer a la rama mas podrida de este árbol familiar,un árbol que parecía haberse regado, secretamente, con el orin de los prejuicios de un escudo genealógico, tapizado por el desamor y la calumnia...
Teníamos miedo, esa era la única verdad.
De pronto, Piruca abrio´ la boca, y lo que dijo, fue como una lluvia de verano, despues de soportar 40 grados de calor a la sombra...nada era tan terrible, ni tan intenso, ni siquiera era ...¡NADA!
Porota habia llegado hasta nosotras, para repartirnos las invitaciones de su feliz, y largamente esperado casamiento con el bueno del dr. Pasalaccua, algo tan benigno, y mas estúpido, que lunar de carpincho...
Pero...¿cómo podiamos suponer que la imprevista llegada de Porota podia traernos buenas noticias, si todo, desde aquella furiosa y suicida navidad, habia sido una sucesión de desgracias y profecías que se habian cumplido con la rigurosidad del calendario ?...
Asi las cosas...despues que la prima nos ofreció en bandeja su felicidad, las viejas , en el piso, se separaron con la lentitud de una pareja de caracoles de jardin...
continuara´!
no atinábamos a preguntarle nada, sobre todo yo, que si bien era la única que estaba de pie,y por esa misma condición, pensante,sentía de manera desproporcionada, correr el miedo por todo lo largo de mi cuerpo, como una gallina dispuesta a defender el cogote, de la retorcida letal...
La prima Porota nos estudiaba con desprecio, lentamente, y con solo verle el rictus de la boca , se adivinaba lo arrepentida que debia sentirse por pertenecer a la rama mas podrida de este árbol familiar,un árbol que parecía haberse regado, secretamente, con el orin de los prejuicios de un escudo genealógico, tapizado por el desamor y la calumnia...
Teníamos miedo, esa era la única verdad.
De pronto, Piruca abrio´ la boca, y lo que dijo, fue como una lluvia de verano, despues de soportar 40 grados de calor a la sombra...nada era tan terrible, ni tan intenso, ni siquiera era ...¡NADA!
Porota habia llegado hasta nosotras, para repartirnos las invitaciones de su feliz, y largamente esperado casamiento con el bueno del dr. Pasalaccua, algo tan benigno, y mas estúpido, que lunar de carpincho...
Pero...¿cómo podiamos suponer que la imprevista llegada de Porota podia traernos buenas noticias, si todo, desde aquella furiosa y suicida navidad, habia sido una sucesión de desgracias y profecías que se habian cumplido con la rigurosidad del calendario ?...
Asi las cosas...despues que la prima nos ofreció en bandeja su felicidad, las viejas , en el piso, se separaron con la lentitud de una pareja de caracoles de jardin...
continuara´!
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